El 10 de diciembre y, para terminar el año con buen sabor de boca, comenzamos una obra de remodelación total de una piscina particular en Benalmádena.
La piscina era de azulejos y desinfectaban el agua con pastillas de cloro.
Esta familia nos contrató para convertir su antigua piscina en otra que fuera actual, cómoda y saludable. Para ello les recomendamos la instalación de un clorador salino con regulación automática de pH. Con ello obtendrían una correcta desinfección.
Estas son las fases en las que desarrollamos el proyecto:
1. En primer lugar picamos todo el azulejo que, al no ser especifico para la piscina y romperse, podían producir cortes a la hora de tomar un baño.
Picado de azulejo
2. Después hicimos las medias cañas en todos los ángulos de la piscina para evitar acumulación de suciedad.
Medias cañas
3. Realizamos una escalera de obra para que el acceso a la piscina fuera cómodo, a la medida deseada por el cliente ya que es el quien la va a utilizar.
Escalera de obra
4. La piscina, según nos comento, tenía leves pérdidas de agua. Optamos por la impermeabilización de todo el vaso de la piscina aplicando varias capas de un mortero especial.
Proceso de impermeabilización
Se aplican varias capas de un mortero especial
5. Impermeabilizamos las boquillas de impulsión de la piscina ya que no nos gustaba como estaban. Picamos el hormigón, aplicamos un micro-hormigón en lo picado y un mortero especial para impermeabilización de PVC con hormigón.
Tratamiento realizado para boquilla de impulsión
6. Y éste es el resultado con el gresite colocado.
Por último, agradecer a nuestro cliente la confianza puesta en el equipo de La Piscina en Casa y desearle que disfrute plenamente de su piscina este verano!
En esta ocasión vamos a tratar un tema cada vez de más actualidad, como son las piscinas de agua salada. Tradicionalmente la forma más habitual de tratar el agua de las piscinas consistía en añadirle cloro químico que, además de irritarnos ojos y piel, producía el característico “olor”. Frente a los sistemas tradicionales de cloro químico se encuentra la cloración salina, que genera el cloro a partir de la sal común, disuelta en el agua.
1. ¿Cómo funciona una piscina de agua salada?
Su funcionamiento es tan sencillo como práctico. Cuando se instala el clorador salino se diluye de 4 a 6 kilos de sal por m3. Cuando el agua salada pasa por los electrodos se convierte en hipoclorito sódico que es lo que destruye los patógenos del agua así como la materia orgánica. A continuación se vuelve a transformar en sal y de esta manera se cierra el ciclo.
Posteriormente simplemente habrá que reponer la sal que se pierde conforme se vaya perdiendo el agua por los lavados de los filtro. Este sería un esquema simple de cómo funciona el circuito de una piscina de agua salada:
2. Pero, ¿el agua es tan salada como la del mar?
No, la salinidad del agua de piscina es de 6 a 8 veces inferior a la del agua del mar. Viene a ser equivalente a la salinidad de la lágrima del ojo.
3. ¿Qué beneficios me aporta la cloración salina?
Son varios los beneficios que aporta este sistema de cloración y podemos desglosarlos en los siguientes:
Salud: el agua es más suave con la cloración salina, con lo que la piel no pica ni se produce enrojecimiento de los ojos. Protege también el pelo y, al ser agua salada, el bronceado es más natural. Por cierto, no destiñe los bañadores.
Ecológicos: esto es obvio, ya que no utiliza ningún producto químico, con lo que respetamos el medio ambiente. Además al ser un proceso cerrado y continuo en el tiempo se conserva el agua en perfectas condiciones durante varios años, con lo que se ahorra en consumo de agua.
Seguridad: al no utilizar un producto de alta toxicidad como el cloro químico eliminamos los problemas de seguridad que nos puede ocasionar su transporte, manipulado y dosificación o almacenaje, máxime si tenemos peques en la casa.
Económicos: una vez hayamos llenado la piscina con el primer aporte de sal simplemente tendremos que ir reponiendo la sal equivalente al agua que se pierde por lavado de filtros.
Mejores sensaciones en el baño: la cloración salina hace que el agua tenga una sensación sedosa y suave.
4. ¿Puedo instalarlo en mi piscina?
La instalación de un clorador salino es adaptable a cualquier piscina, no tiene que ser de nueva construcción ni de un tipo específico. Además se realiza de una forma muy sencilla.
5. ¿Es caro? ¿Y su mantenimiento?
No. Todo depende del modelo del clorador, el volumen de agua que tenga que clorar, etc.
Respecto a su mantenimiento, como ya hemos comentado anteriormente el agua se va renovando cada varios años, los costes de este sistema vienen de la reposición de electrodos si se desgastan, el aporte de la sal así como el consumo eléctrico del electrodo.
Por tanto esta inversión inicial se amortiza a lo largo de los años al no tener que comprar cloro químico, evitar los llenados de la piscina así como reduciendo el tiempo de mantenimiento de la misma. Pero el ahorro más importante es la mejora cualitativa en la calidad del agua.
Por último, y para que amplíes esta información, te dejamos el reportaje que nos hicieron en el programa Tecnópolis de Canal Sur TV sobre las piscinas de agua salada: